404: Presente. Pasado. Futuro
Demasiado tiempo sin actualizar y sin dar apenas señales de vida (Quitemos al twitter de la ecuación, please) me han servido para clarificar cada vez más y más la inflamable epifanía que hay dibujada ahí arriba.
404 ha acabado. Para siempre.
Esto implica que no habrá más actualizaciones. No habrá más tiras. No habrá más personajes recurrentes. Los comentarios serán cerrados (A excepción de esta entrada) y no se dispensará un funeral vikingo porque creo que es una soberana chorrada llorar por un montón de código que, simplemente, no va a cambiar más.
Para aquellos a los que les pique la curiosidad, les diré que esto es una decisión bien meditada y que creo que será la mejor para 404. Dejar el webcómic abierto sin actualizar era un insulto hacia aquellos días en los que hacía tres o cuatro tiras seguidas y el lector podía leer una nueva cada tarde. Conforme estaba más tiempo sin subir nada se me hacía más cuesta arriba coger los lápices. Y eso era feo. Muy feo.
Empecé 404 con la idea de “dibujar mientras lo considerase divertido” y, ahora, ya no solo no lo era, sino que lo encontraba terriblemente pesado. Mucha carga de trabajo en otras facetas de mi poliédrica vida, supongo.
Pero que nadie se equivoque. Volveré. No se cuando ni como, pero volveré. Me conozco y, con toda seguridad, no aguantaré mucho tiempo sin vomitar mierda dibujada en algún lado. Probablemente aparezca de nuevo aquí, en Tortugas Radioactivas, algún día no-muy-lejano. Manténganse a la escucha hasta entonces.
Solo me queda dar las gracias a un montón de gente por su apoyo durante todos estos años.
Ellos son los lectores, familiares y amigos que, día tras día, no han descargado sus opiniones de mi trabajo (Sin duda negativas, obviamente) sobre mí con vehemente violencia. Porque todos ellos han demostrado ser gente razonable y pacífica, esta blasfemia del arte pictórico va por todos ellos.
Ahora, simplemente márchense de aquí. O relean sus tiras favoritas. O hagan un zip con todas las viñetas por si algún día explota el servidor. Guárdenlas para la tranquilidad de su alma o hablen del cómic a sus amistades. Hagan lo que quieran, yo ya he cumplido. Si alguna de mis tiras les ha alegrado alguna vez el día, ya me siento pagado (¡En serio! ¡Hago esto de gratis! ¡Soy así de imbécil!), y sino, pues hasta luego y gracias por el pescado.
404 no les va a olvidar, porque 404 no se va a ir a ningún lado, ya que 404 ha muerto.
Gracias a todos por este increíble viaje de rotrings, tabletas gráficas y pólvora.
Siempre suyo,
Albert “Koopa” Gonzalez, Creador de mundos, Destructor de canapés










